El
sofá forma, junto con la televisión, una de las mejores parejas de la
casa. En él será, siempre que las tareas nos lo permitan, donde
pasaremos infinidad de horas. En el miraremos una película, un partido
de futbol o nuestra serie preferida. En el charlaremos con amigos,
disfrutaremos de una pequeña siesta o incluso comeremos. Es por eso, que
si nos tenemos que equivocar a la hora de comprar una pieza de
mobiliario, no debe ser en el sofá.
Primero
que nada nuestro gusto será el punto de partida para decidirnos por un
sofá u otro, pero también lo serán nuestros usos y costumbres, el
espacio disponible, el número de miembros de la familia…
* La mayoría de modelos son modulares y con varias medidas
* Los fabricantes disponen de varias cartas de colores y tipos de tapizados
Al acudir
a una tienda, lo primero que debemos hacer es probar todos los modelos
que tengan, y así seleccionar varios para luego ir descartando. La mayoría de modelos existen en varias medidas y muchos son modulares, la cual cosa nos permitirá montar el sofá con la forma que queramos, así como tapizarlo a nuestro gusto, ya que la mayoría de fabricantes disponen de varias cartas de colores y tipos de tapizados. No necesariamente tiene que ser tal como lo tienen en la tienda.
* Para que el sofá sea cómodo, el respaldo nos debe sujetar los riñones
Al probar
un sofá lo que tenemos que comprobar es la sentada; es decir que nos
parezca cómodo, así como que nos coja toda la espalda y la cabeza, y que
nos toquen los pies en el suelo. La profundidad aconsejable del asiento
está entre 65 y 75 cm. Es importante, también, que el respaldo nos sujete los riñones.
* Un sofá duradero debe tener un armazón sólido, una base firme y un relleno de calidad
La clave fundamental para que el sofá dure y sea cómodo reside en un sólido armazón, una base firme y un relleno de calidad. La
mayoría de armazones son de madera, todo y que los más resistentes son
los metálicos. La base ideal es una mezcla de muelles de acero y cinchas
elásticas cruzadas en la base del asiento. El relleno más aconsejable
es rígido para el asiento (espuma de alta densidad con una capa superior
e inferior de pluma de oca) y firme pero suave para el respaldo (de
pluma de ganso u oca). Otro relleno aconsejables es la fibra de
poliéster con espuma.
* El sofá estrella es el que incorpora chaiselongue
En cuanto a formas y distribución, existen diferentes tipologías de sofás. El sofá estrella actualmente, es el que incorpora chaiselongue. Debido
a que los espacios muchas veces no permiten acompañar el sofá principal
de otro sofá o de alguna butaca, se opta por los sofás con
chaiselongue, que en un momento dado permiten que dos o más personas
estén acostadas, y que en el caso que tengamos visita en casa, nos pueda
hacer la función de sofá rincón y dar capacidad a varias personas. Es,
sin duda, el más aconsejable para no cargar el espacio. También sirve en
muchos casos, para separar espacios, y así delimita la zona de estar y
la zona de comedor. Algunos sofás de este tipo están construidos a
partir de un sofá recto, al cual se le incorpora un pouf independiente,
la cual cosa permite moverlo i así tener la chaiselongue tanto a la
izquierda como a la derecha.
* Si se dispone de espacio, el sofá rincón es muy aconsejable
Otra tipología de sofá, un poco más clásica pero muy recomendable si se dispone de espacio, es el sofá rincón. Sobre
todo si el número de miembros de la familia es alto. Hoy en día, la
mayoría de fabricantes disponen de modelos modulares que permiten montar
un sofá en rincón adaptado a las medidas de nuestro espacio.
Una de
las opciones más utilizadas, siempre que el espacio lo permite, es el 3 +
2, es decir un sofá recto de 3 plazas más un sofá recto de 2 plazas,
montados en forma de L. Igual que el rincón, pero en este caso perdemos
el espacio entre los dos sofás. Muchas veces se utiliza este espacio
entre sofás para poner una mesa auxiliar, una lámpara, un revistero...
Una
opción que está creciendo con fuerza, son los sofás-cama. Estas piezas
nos permiten, al mismo tiempo que tenemos un sofá, disponer de una
habitación extra siempre a punto para las visitas de última hora. Estas
piezas, hoy en día, están muy evolucionadas y tienen un confort alto
gracias a los colchones de muelles y viscoelástica que incorporan.
También existen algunos modelos de sofás-cama que incorporan
chaiselongue.
* Los asientos extraibles y los respaldos reclinables son las prestaciones mas demandadas
Independientemente de la tipología de sofás, existen prestaciones y detalles que se pueden aplicar a la mayoría de modelos. Entre las prestaciones más demandadas están los asientos extraíbles, que
pueden ser tanto manuales como eléctricos, y que en algunos modelos se
extrae tanto que casi se puede llegar a montar una cama. El complemento ideal a los asientos extraíbles son los respaldos reclinables, que
son muy útiles cuando el sofá nos queda en el centro de la estancia y
queremos que el sofá no sea un estorbo visual. Otra opción que ofrecen
algunos fabricantes de sofás son los arcones elevables debajo de los
asientos, sobretodo debajo de la chaiselongue, que nos permite en un
momento dado guardar un cojín o una manta.
* Si el sofá es de tela, debe ser desenfundable
En cuanto a materiales, lo más utilizado siempre han sido las telas. Las
hay tanto lisas como con estampados. Las más utilizadas son las lisas, y
principalmente en colores neutros como el negro, los grises, los
piedras y los marrones. Los detalles de color o con estampados siempre
los debemos dar a los cojines, alfombras o a alguna butaca de pequeñas
dimensiones, para que no nos llegue a cansar y en el caso que lo haga,
que se pueda sustituir sin un gran desembolso. Las telas deben ser de
calidad y deben permitir que las lavemos en la lavadora de manera fácil,
lo que quiere decir que si el sofá es de tela, lo debemos comprar desenfundable. Cabe
destacar que últimamente se han introducido telas de exterior para
tapizar sofás de interior, la cual cosa aporta nuevas texturas y
materiales muy resistentes tanto al desgaste por el uso como al desgaste
por el sol. Es, sin duda, una novedad a tener en cuenta.
* El tapizado de moda en los sofás es la piel
De todas maneras, el material de moda en el tapizado de sofás es la piel. Los
sofás de piel también deben ser en colores neutros y con una piel con
un mínimo de calidad. En un sofá de piel, la calidad la debemos buscar
sobretodo en el grueso y en el cosido de la piel. La piel debe ser un
poco rígida para que aguante al desgaste por el uso. Los sofás de piel
aportan elegancia y calidad, por eso es preferible poner antes una buena
tela que una piel de baja calidad. Siempre que la economía no nos
permita adquirir un sofá de piel, lo podemos adquirir tanto de piel
regenerada como de polipiel que siempre son más económicos, pero también
con un mínimo de calidad. Referente a las polipieles, las hay que son
tan parecidas a la piel, que son difíciles de distinguir incluso por los
profesionales.
Sea el
tipo de sofá que sea, y del material que sea, debemos aprovechar que
tenemos fabricantes nacionales de gran calidad y demandar así sus
productos.